03 Nov

¿PRESENTACIONES CON O SIN DIAPOSITIVAS?

Hola.

¿Eres capaz de realizar una presentación sin diapositivas? ¿Te costaría seguir tu discurso sin tener esta herramienta a tu alcance?

En este post quiero compartir contigo la idea de reflexionar sobre qué es mejor a la hora de realizar tus presentaciones. Si realizarlas con diapositivas o sin ellas. Debes tener en cuenta que cuando planteas una diapositiva en tu presentación debe ser siempre como un apoyo visual a tu lenguaje verbal y debe aportar valor.

Mi criterio para incorporar una diapositiva en una presentación siempre es primero pensando en las personas que te escuchan. Si en una presentación decido incorporar diapositivas lo hago pensando en que quiero que sienta, piense, o haga mi audiencia. Por ello en el diseño de una presentación, me hago las siguientes preguntas:

  1. ¿El hecho de incorporar esta diapositiva, potencia el proceso de aprendizaje de mi audiencia?
  2. ¿Esta diapositiva reduce o incrementa la comprensión del mensaje que quiero transmitir?
  3. ¿El conjunto de diapositivas es lo suficientemente extensa como para que tu audiencia no desconecte de ti?
  4. ¿Cada diapositiva aporta valor?
  5. ¿A dónde les lleva cada diapositiva?

Por tanto, si una diapositiva o grupo de estas, no potencia el proceso de aprendizaje, no incrementa la comprensión del mensaje, tu audiencia no puede seguirte a lo largo de tu presentación, no aporta valor, o no genera una nueva experiencia a tu audiencia, te sugiero que no las incluyas.

Por el contrario, si una diapositiva o grupo de estas, potencia el proceso de aprendizaje, incrementa la comprensión del mensaje, tu audiencia es capaz de seguirte con orden, lógica y fluidez a lo largo de tu presentación, aporta valor, o les conduce a una nueva experiencia, te sugiero que las incluyas.

En una ocasión, un cliente me realizó la siguiente pregunta: ¿los grandes presentadores, a la hora de realizar sus presentaciones son mejores por no utilizar diapositivas?

Mi respuesta fue clara. Primero, en mi opinión es un mito el que los presentadores considerados excelentes, no utilizan diapositivas. ¡Por supuesto que las utilizan! Segundo, no son mejores por no utilizar diapositivas, si no las utilizan. No depende de las diapositivas, depende del orador.

He visto presentaciones con diapositivas que han sido una decepción y otras que han sido una maravillosa experiencia. He visto presentaciones sin diapositivas que han sido una decepción igualmente, y otras que han sido una maravillosa experiencia también.

He visionado y analizado como formador a la mayor parte de los grandes oradores y presentadores en público: Dan Pink, Al Gore, Tim Ferriss, … entre otros muchos. Todos los grandes oradores que hablan y presentan en público, en algún momento suelen utilizar diapositivas en sus presentaciones.

Me gustaría como siempre hago, ofrecerte mi opinión particular, mi experiencia al respecto y mi metodología de trabajo sobre esta temática.

Profesionalmente he realizado charlas, ponencias y conferencias sin diapositivas; sin embargo, también las he realizado con ellas.

Por ejemplo, en una ocasión participé en un congreso de empresa en el que hablaba acerca de una temática concreta sobre quince minutos. En medio de la exposición, me apuntaron con un cartel que me extendiera diez minutos más.   ¡¡Un imprevisto en mi exposición. Quién dijo miedo. No hay problemas!!

En dicha presentación, por ejemplo, utilicé solo una diapositiva que estuvo presente durante toda la presentación. Era una gráfica, con la que expliqué cuatro años de desarrollo, de una operación del negocio específica, que habíamos realizado en una multinacional del sector, expuesta para diferentes perfiles de audiencia. Por dicho motivo había que desarrollar tres niveles de información para que todos los allí presentes pudieran entender la presentación.

El hecho de tener una estructura matriz de ideas-fuerza con las que desarrollar tus contenidos e ideas, te permite desarrollar tu presentación hasta donde consideres. El hecho de tener un amplio conocimiento de la materia te permite estructurar tus contenidos e ideas con fluidez, orden y lógica, de forma convincente y segura.

Podía haber realizado la presentación sin la diapositiva. Mi decisión fue utilizarla como un patrón cronológico para ayudar a que la audiencia, después de cinco horas de congreso, pudiera seguir la secuencia de acontecimientos, sin desconectarse de mi durante todo el tiempo que duraba mi presentación.

Ya te contaré más adelante en otro post como contar historias con datos. Detrás de los datos y las cifras, también hay historias que contar. Los datos y las cifras, no deben ser aburridos. Si diseñas pequeños storytellings para tus datos y cifras, tu audiencia te seguirá hasta donde quieras.

En otra ocasión realicé una conferencia en una conocida asociación profesional durante cinco minutos. ¡En dicho acto utilicé dieciocho diapositivas! ¿Eran muchas? Exactamente, las necesarias para entregar una experiencia a mi audiencia en aquel momento.

No hay una regla específica sobre si utilizar diapositivas o no, y sobre la cantidad de diapositivas que debes utilizar. Como sin son cero, cincuenta o cien. Siempre y cuando sirvan de forma inteligente, mi consejo es que las utilices.

Te daré otros ejemplos de presentaciones de mayor extensión como son los cursos de formación. En mis cursos de formación yo siempre utilizo diapositivas. Generalmente en gran cantidad. De diferentes tipologías. Diapositivas de apertura. Diapositivas resumen. Diapositivas de seguimiento del proceso. Diapositivas de título. Diapositivas de contenido. Diapositivas de transición …

Me gusta que mi audiencia sepa en que parte del proceso formativo se encuentra en todo momento. Me gusta que imagen y esencia del mensaje estén en armonía en la misma diapositiva en relación a lo que estoy narrando y como lo estoy escenificando.

En determinados cursos de formación de una gran cantidad de horas de impartición (entre cuatro y diez horas) puedo utilizar hasta trescientas diapositivas.

Pero, … te contaré una anécdota concreta que ya me ha sucedido en algunas ocasiones. Por diferentes circunstancias también he tenido malas experiencias a la hora de realizar presentaciones en diferentes lugares de la geografía española. En algunas ocasiones, las he podido resolver yo al ir preparado por mi cuenta con todo lo necesario por si surgen imprevistos. Sin embargo, en otras no ha sido posible.

En esta anécdota que te quiero contar, había fallado el suministro eléctrico en el lugar donde había acudido para realizar mi formación de cuatro horas y no podía presentar mis diapositivas. Ese fin de semana éramos diferentes formadores que instruíamos a una treintena de emprendedores.

Unos días antes y durante ese fin de semana, debido a una tormenta muy intensa en Navarra, estaba habiendo diferentes caídas generales del suministro eléctrico. Y ocurrió que el viejo generador que disponían para este tipo de situaciones se estropeó. Motivado por ello, en el precioso hotel rural donde impartíamos la formación, ¡no había suministro eléctrico! Algunos formadores estaban muy preocupados, ya que no estaban acostumbrados a impartir formación sin sus diapositivas.

Te contaré que estuve varios años impartiendo formación de una temática específica en un centro de formación, sin proyector de luz ni ordenador. Tan solo con una pizarra de tiza. Por lo que mis comienzos como formador fueron analógicos. Igual que el famoso anuncio del regalo a un niño, ¡¡un palo, un palo!!

En el hotel para no cancelar la formación, nos ofrecieron la posibilidad de usar un papelógrafo y rotuladores de diferentes colores. Yo acepté y me planteé cada hoja de papel como una diapositiva. Siendo creativo y conciso en los mensajes, realicé mi curso de formación de cuatro horas “a pelo”.

Cuatro horas de formación con las ideas estructuradas, los contenidos desarrollados con orden y lógica. Y lo más importante sin que la audiencia desconectara de mí. Logrando aportarles valor. Y consiguiendo llevarlos a la acción, con los mensajes aportados desde la emoción.

En vista de las evaluaciones realizadas por los alumnos considero que ha sido uno de los mejores cursos de formación que he realizado en mi trayectoria profesional.

Hasta aquí la parte de experiencia personal que deseo te haya servido. Ahora, como conclusión, te diré que soy partidario de que si una diapositiva aporta, simplemente incorpórala. Incorpórala, siempre y cuando tenga sentido. Si no aporta valor ¿para que la utilizas? Si no aporta, la conclusión es simple, no la utilices.

“La gente que sabe de lo que está hablando,

no necesita Power Point”

Steve Jobs

Y ahora, por último, como siempre te propongo, haz lo siguiente:

Cuando llegues a casa, siéntate relajado en un lugar agradable … Y utiliza tu libreta inspiradora que te servirá de progreso en este camino de evolución en la habilidad de hablar y presentar en público. Y sobre lo que hemos comentado, reflexiona y apunta en tu libreta inspiradora: ¿En que escenarios personales, sociales, profesionales, académicos, … podría utilizar estas estrategias y consejos prácticos que he descubierto hoy?

Te vuelvo a insistir que estos descubrimientos funcionan de verdad. Y que por esto han sido clave en mi negocio.

Espero que este post te haya resultado útil. Agradecería enormemente tus comentarios. Muchas gracias por estar aquí. Nos vemos en el próximo post.

Un fuerte abrazo

Fernando Rivero

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